Pese a iniciar un año escolaridad en modalidad virtual
y a distancia, el Minerd no tiene diagnóstico de quienes manejan o no las
herramientas tecnológicas
SANTO DOMINGO.- “Muchos maestros no manejan las herramientas
tecnológicas para impartir las clases. Sí, lo podemos utilizar como un recurso
para un video o para hacer una presentación en Power Point, pero no para tener
una plataforma para dar la clase”, refiere con preocupación la docente de
escuela primaria y secundaria, Betzaida Pérez Pierre, quien imparte docencia en
una escuela de Batey 8, provincia Independencia, demarcación que, de acuerdo al
mapa de pobreza de la República Dominicana, forma parte de la región con
características de extrema pobreza.
La
incertidumbre que tienen padres y docentes respecto al año escolar que
formalmente inició de manera virtual y a distancia el 2 de noviembre debido a
la crisis creada por el coronavirus en el mundo, es cada vez más creciente ya
que, según ha estimado el Ministerio de Educación de la República Dominicana
(MINERD), a pesar de que las clases se están impartiendo a través de la radio,
televisión e internet, a estudiantes y docentes se les estará proveyendo de
computadoras y tablet para hacer la transición a la modalidad virtual de manera
paulatina.
La
proyección de encaminarse a lo virtual, representa un reto mayor para las
autoridades en virtud de que en los últimos cuatro años solo el 6% de los
maestros de centros educativos públicos han recibido algún tipo de capacitación
en manejo de las Tecnologías de la Información y la comunicación a través del
Instituto Nacional de Formación y Capacitación del Magisterio (INAFOCAM).
Los
reportes de INAFOCAM, respecto a la cantidad de diplomados, talleres, cursos,
post grados y seminarios impartidos a los docentes, evidencian que del 2016 al
2019 unos 5,296 profesores de los niveles básico y secundario recibieron algún
tipo de formación respecto a tecnologías de información y comunicación (TIC).
El INAFOCAM
tiene entre sus funciones la de “coordinar la oferta de formación,
capacitación, actualización y perfeccionamiento del personal de educación en el
ámbito nacional. Para el cumplimiento de sus finalidades y funciones coordinará
con todas las instituciones de educación superior y otras de carácter
científico o cultural, sean estas nacionales o internacionales”.
Durante
esta investigación se pudo constatar que tanto el Ministerio de Educación como
entidades vinculadas al sector magisterial carecen de estadísticas actualizadas
respecto a la cantidad de docentes que manejen las Tecnologías de Información y
Comunicación. Al cierre de esta edición, el MINERD no había entregado las
informaciones correspondientes a ese respecto; sin embargo, al consultar a la
Asociación Dominicana de Profesores (ADP) y Acción Empresarial por la Educación
(EDUCA) se nos comunicó que no hay un diagnóstico sobre el nivel de
conocimiento y manejo que tienen los docentes de las TIC.
EDUCA,
quien acompaña a MINERD en el proceso de capacitación a los maestros, señaló
que hicieron un levantamiento de información previo a iniciar las capacitaciones
pero que la misma aún no está disponible. Está en proceso de procesamiento de
la información.
La
educación es uno de los principales indicadores que refleja el crecimiento y
desarrollo una sociedad y según
el Informe Nacional Voluntario (2018) de la Comisión sobre los Objetivos de
Desarrollo Sostenible (ODS de República Dominicana), el principal desafío del
país es lograr la calidad de los
servicios en el sector educación, principalmente en la tecnificación de los
recursos humanos, el aprovechamiento del tiempo adecuado al calendario escolar
y, la alfabetización digital de la comunidad educativa, esto es, que tanto los
equipos de gestión, docentes y estudiantes exhiban competencias de tecnología
de la información y comunicación para fortalecer los procesos áulicos dentro y
fuera del espacio escolar.
Asimismo, el Centro de Información para
la Mejora de los Aprendizajes (CIMA-BID, 2018), en un estudio comparativo con
docentes latinoamericanos y de países de la OCDE refiere que en América Latina
es urgente aumentar la profesionalidad del profesorado, especialmente, en
cuanto a las competencias y habilidades TIC ya que, al momento, los docentes no
tienen suficientes capacidades para desarrollar sus clases en el entorno
digital, ni para aprovechar las oportunidades que la virtualidad pone a su
servicio.
La
crisis sanitaria y económica creada por el coronavirus, obligó a que el año
escolar en República Dominicana se lleve a cabo en la modalidad a distancia y
virtual. En esa última categoría entran los estudiantes y centros educativos en
donde haya disponibilidad de conectividad y equipos electrónicos: computadoras
de mesa, laptop o Tablet.
Previo
a asumir la función como ministro de Educación, Roberto Fulcar, había admitido
que las deficiencias en el manejo de herramientas tecnológicas de docentes y
alumnos era uno de los obstáculos que impedían definir las políticas públicas
en materia educativa de cara al COVID-19. Sin embargo, el 24 de agosto
anunció al país desde el Palacio Nacional el ambicioso plan puesto en marcha el
pasado 2 de noviembre.
Para
iniciar el año en modalidad virtual y a distancia, el MINERD capacitó unos 115
mil docentes y tutores, tanto del sector público como del privado, informó el
ministro Fulcar; sin embargo, esa formación se basó fundamentalmente en
enseñarles a utilizar herramientas para impartir docencia virtual. No estuvo
enfocada a enseñarles informática básica.
“Deberían
tomar en cuenta el nivel informático de cada profesor, o sea, ver si maneja
algunas herramientas y si no sabe, partir de lo que ya sabe. También considero
que deberían concentrarse en una sola plataforma, dependiendo el área, o sea,
dedicarse a enseñarles a los profesores a utilizar una plataforma porque
enseñar varias plataformas a la vez se torna un poco difícil”, describió la
maestra Pérez Pierre.
La
anterior preocupación se fundamenta en que los maestros solo recibieron un mes
de capacitación para el desarrollo de competencias tecnológicas en el dominio
de metodologías de educación a distancia. Esas jornadas se hacían a través de
la televisión y en el aula virtual de capacitación docente diseñada para tales
fines. La transmisión se hizo a través de los canales televisivos Teleantillas,
Antena7, Telemicro, Telecentro, Digital 15, CDN canal 37 y la Corporación
Estatal de Radio y Televisión (CERTV) con seis horas diarias de contenido y
Color Visión y Telesistema con tres horas cada uno.
Pese a
que se vive en un país hiperconectado y con acceso a las redes sociales, desde
el MINERD no se enfocaron en también compartir los contenidos a través de
plataformas de red social, como Facebook. Algunos docentes como Elena
Encarnación, (nombre ficticio), quien no tiene TV en su casa, tuvieron que
esperar a que algún docente compartiera de manera particular las transmisiones
a través de una cuenta personal.
Si en el sistema educativo dominicano
persisten fallas para garantizar la calidad de los servicios educativos a
través de la presencialidad en cuanto a infraestructura, recursos didácticos,
humanos y tecnológicos, el desafío hoy es mayor cuando a causa del
distanciamiento social, los directivos y docentes deben recurrir al soporte
familiar que en los momentos actuales deben involucrarse en el proceso
educativo con exiguas herramientas y destrezas casi inadecuadas para ello.
A este enfoque, es necesario sumar el
impacto de la brecha digital en la República Dominicana, en torno a la cual un
estudio del pasado año 2019 establece que la probabilidad de tener computadora o Internet en el país se reduce en
el caso de los hogares localizados en las zonas rurales, respecto a las
viviendas de las áreas urbanas.
El estudio titulado “Brecha digital en la República
Dominicana: análisis de la disponibilidad en los Hogares y del uso individual
de computadoras y de internet” indica que, en regiones
como el Cibao Sur, Cibao Noroeste, Valdesia, Enriquillo, El Valle e Higuamo, así como en el Cibao Norte, Cibao
Nordeste y Yuma, hay menos probabilidades de disponer de las
tecnologías, lo que convierte el tema en un problema, esencialmente,
socioeconómico más que tecnológico.
Otra de
las cuestiones es, que si bien el 91.9% de la población dominicana de 15 años o
más, sabía leer y escribir, solo el 22% de esa población había alcanzado
estudios universitarios, o sea, 7,164,910 de los más de 10 millones de
habitantes que tiene el país, según establece la Oficina Nacional de Estadísticas
(ONE), lo cual indica que quienes tendrían que acompañar desde los hogares a
los estudiantes no cuentan con la suficiente capacitación o nivel educativo.
El salto de la presencialidad a la
virtualidad
La
rancia modalidad presencial implementada en el país para el proceso educativo
que reúne a 115 mil docentes y 2,800,000 alumnos en las más de 7 mil escuelas
en todo el país de repente tuvieron que saltar a la virtualidad y mando a
correr a más de medio país tras la búsqueda de dispositivos fijos y móviles
para la conectividad a través de la red de Internet.
Según
Nelson Arroyo, director del Instituto Dominicano de las Telecomunicaciones
(INDOTEL), solo el 27% de los hogares dominicanos cuenta con internet
fijo. En más del 60% de los hogares la
conectividad apenas alcanza para un pobre uso doméstico del espacio digital, lo
que pone a pender de un hilo el logro del Plan Nacional de Educación,
recientemente publicado por Roberto Fulcar, Ministro de la codiciada cartera
que maneja un presupuesto por encima de los 190 mil millones de pesos.
Según
un reporte entregado por INAFOCAM, solo en el año 2016 se ofreció un diplomado
de Alfabetización digital y en él participaron 197 personas. A la fecha de
publicar este reportaje, el Ministerio de Educación no había suministrado las
informaciones referentes a si tienen o no una base de datos en donde
establezcan las competencias tecnológicas que tienen los profesores.
Los
datos demuestran que, previo a este año en donde la crisis obligó a que los
sistemas educativos se volcaran a la modalidad virtual y en tal sentido diseñar
programas de enseñanzas en manejo de TIC, solo en 2016 se hicieron
capacitaciones en donde participaron un número significativo de maestros. En
2016 fueron 3,443, en tanto que en 2017 acudieron 880, en 2018 la participación
bajó a 185 participantes y en 2019 subió a 887.
En este
año 2020 la capacitación aumentó en un 402% en número de capacitaciones a
maestras comparado con el año anterior. Hasta este mes de octubre unos 3,570
docentes fueron capacitados por el INAFOCAM.
Consciente
de que el personal docente no está en condiciones para uso de plataformas
tecnológicas, además, de que aún no tienen las computadoras o Tablet necesarias
para el año escolar, el ministro Fulcar destacó durante el acto de inicio del periodo
lectivo que la brecha es aún amplia.
“A
pesar de la inmensa brecha tecnológica, digital, socioeconómica y de servicios
sociales como electricidad que acusa el país y que conspiran contra la
educación a distancia, optamos por esa modalidad y aquí estamos hoy”, destacó.
Aunque
no aparece detallado año por año, un reporte de la institución refiere que del
2013 al 2016 se capacitaron 13,928 docentes en el uso de las TIC. Es decir, que
el número de docentes formados en ese período de tiempo fue mayor a este.
El INAFOCAM
ha manejado un presupuesto de más de 9,300 millones de pesos del 2016 hasta el
2020, destinado a sus operaciones administrativas y a la formación de los
docentes. Los recursos son otorgados en becas de formación en distintas modalidades
de capacitación: talleres, diplomados, licenciaturas, especialidades, maestrías,
diplomados y congresos nacionales e internacionales según se evidencia en las
memorias de ejecución presupuestaria.
Respuesta de INAFOCAM
El INAFOCAM
explicó que las bases para un diseño de programa se sustentan en una necesidad
sentida presentadas del ámbito educativo y que hayan sido identificadas a
través de un diagnóstico que realizan las diferentes instancias del MINERD y
otras instituciones de carácter científico o cultural sean estas, nacionales o
internacionales.
Explica
que a diferencia de que del 2013 al 2016 unos 13, 928 docentes fueron
capacitados en el uso de las tecnologías de la información y que del 2016 al
2020 solo se han dado unas 8 mil, es “porque los énfasis estaban puestos en
otras áreas curriculares”.
Pese a
que existe un marco regulatorio nacional e internacional que expresa con
claridad el derecho a la educación de calidad y en consonancia con las nuevas
tecnologías, la realidad es que en las regiones empobrecidas es donde se
vulneran más estos derechos. La matrícula docente es escasa para cubrir las
necesidades educativas de una cada vez mayor población infantil en edad escolar
y ni que decir cuando se trata de maestros aplicados a la educación virtual.
María
Celeste García, (nombre ficticio) docente de nivel primario, al ser cuestionada
sobre las oportunidades de acceso tecnológico de los docentes en el centro
educativo privado donde trabaja, reconoce que hay muchos profesores interesados
en aprender a usar las TIC pero igual sus condiciones económicas impiden
destinar recursos propios para mejorar su profesionalización.
“La
diferencia entre los profesores de los sectores público y privado esta
principalmente en la brecha salarial. Mientras un docente de escuela pública
gana 55 mil pesos impartiendo clase para 40 estudiantes por tanda, otro igual,
pero de un colegio solo alcanza a recibir 12 mil pesos al mes. Eso no da para
invertir en capacitación”, sostuvo la profesora de tercer grado de primaria.
Desde
hace casi ocho meses, el país ha enfrentado los embates de la pandemia por
COVID-19 y eso ha puesto en evidencia algunas sombras en el sistema educativo
que cuestiona la tan cacareada revolución educativa por los técnicos del
organismo rector dominicano.
Las
políticas educativas ministeriales y la garantía de aulas con docentes
capacitados para favorecer a los más de dos millones de estudiantes recaen
sobre la responsabilidad de 18 regionales y 108 distritos educativos,
distribuidas en el mapa educativo dominicano.
Helen
Hasbún, docente e investigadora de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD)
y directora actual de educación a distancia y virtual del Ministerio de
Educación Superior Ciencia y Tecnología
(MESCYT), considera que en estos momentos las autoridades no solo deben
de enfocarse en que los docentes sean capacitados a nivel tecnológico virtual y
digital sino que los maestros aprendan a
dominar contenidos pedagógicos en demanda a los "nativos digitales y la
"generación Z" ya que estos aprenden en distintas maneras y aprenden
con los nuevos medios en su entorno virtual y de socialización actual qué son
las TIC las nuevas tecnologías de la información y la comunicación.
ESTE REPORTAJE FUE REALIZADO POR HOGLA ENECIA PÉREZ, IRIS MIGUELINA MENDOZA, ISABEL ARACHE Y JULISSA RAMOS COMO TRABAJO FINAL PARA EL DIPLOMADO INTERNACIONAL DE PERIODISMO DE INVESTIGACIÓN DEL INSTITUTO TECNOLÓGICO DE SANTO DOMINGO Y LA EMBAJADA DE LOS ESTADOS UNIDOS EN REPÚBLICA DOMINICANA.



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